El simple hecho de haber llegado al Dakar 2025 fue una victoria para Kevin Benavides (KTM), quien había sufrido un accidente durísimo, hizo una recuperación record y tomó la decisión de subirse a la moto en Arabia Saudita. Sin embargo, después de cinco etapas en las que dijo que debió regular si quería llegar hasta el final, el cuerpo obligó al bicampeón a tirar la toalla.
“No soy de los que abandonan”, fue una de las primeras cosas que aclaró el salteño al dirigirse a sus seguidores. No hacía falta remarcarlo, ya que es sabido todo lo que debió atravesar para hacerse presente con la KTM (por el choque en 2024 se fracturó el codo, húmero y tuvo más complicaciones). Con eso en mente, Kevin explicó: “Estoy priorizando mi salud en vez de la pasión que tengo por estar arriba de las motos. Les juro que hice lo humanamente posible para llegar a esta carrera, me lo demostré a mí mismo, que me dio paz mental para tomar esta decisión. Creo que es lo más inteligente“.
La ilusión del mayor de los Benavides, que contó que se mantendrá en Arabia Saudita para alentar a su hermano Luciano, está puesta en el futuro: “Ya me demostré que puedo y sé que con un par de meses más de recuperación voy a poder volver a manejar como a mí me gusta.

