Una mujer de 52 años fue condenada tras ser descubierta intentando ingresar sustancias estupefacientes a la Unidad Carcelaria 1.
La tarde del 23 de octubre pasado visitaba a su hijo pero antes de entrar a la cárcel personal del Servicio Penitenciario realizó una requisa personal y de sus pertenencias, y le encontraron cocaína y marihuana escondida entre sus cosas.
En una audiencia flexible y multipropósito las partes llegaron a un acuerdo de juicio abreviado, y el juez de Garantías interviniente la condenó como autora del delito de entrega de estupefacientes a título gratuito agravada por cometerse en un lugar de detención en grado de tentativa. Le impuso la pena de tres años de ejecución condicional. Debido a la modalidad de la pena dictada se ordenó su libertad y se le impuso la obligación de cumplir por el término de dos años con reglas de conducta. El incumplimiento de estas reglas implicará la revocación de la condicionalidad de la pena impuesta.

