El consumo de agua o alimentos contaminados y el contacto con aguas no aptas dispararon los contagios entre residentes y turistas. En plena temporada de verano, las playas del sur de Brasil enfrentan un aumento significativo de casos de diarrea. La mayor concentración hasta el momento se reportó en el estado de Santa Catarina, cuya capital es Florianópolis, ciudad famosa por sus playas y altamente frecuentada por turistas argentinos.
Según informaron medios locales, en las últimas semanas se reportaron al menos 10 mil personas que acudieron a la atención médica o reportaron síntomas compatibles con la Enfermedad Diarreica Aguda, según datos oficiales del Ministerio de Salud y la Secretaría de Salud del Estado.
La enfermedad afecta tanto a residentes como a turistas, dado que el contagio es principalmente a través de contacto con aguas contaminadas o consumir alimentos o bebidas elaborados sin las condiciones adecuadas de higiene.
Se manifiesta principalmente con deposiciones líquidas, dolor abdominal, náuseas y, en algunos casos, vómitos. Si bien suele tratarse de un cuadro que se resuelve en el transcurso de una semana y no reviste gravedad en personas sanas, el brote registrado en el sur de Brasil obligó a reforzar las advertencias.
Según el Departamento de Salud del Estado, el aumento de casos se produce principalmente durante el verano, período marcado por altas temperaturas, mayor circulación de personas, consumo de alimentos fuera del hogar y exposición a aguas no aptas para el baño.
Según el último reporte del Instituto de Medio Ambiente de Santa Catarina, en Florianópolis se analizaron 88 puntos de muestra y 29 resultaron como no aptos.
Una de las zonas más complicadas fue Bombinhas, otra localidad turística. Se analizaron 17 muestras, de las cuales siete resultaron no aptas.

