El presidente Javier Milei regresó a la Argentina tras su participación en el Foro Económico Mundial de Davos, donde desarrolló una intensa agenda de actividades orientada a presentar los lineamientos de su plan económico y reforzar vínculos con referentes políticos y empresariales del escenario global.
Durante su estadía en Suiza, Milei expuso en distintos encuentros y mantuvo reuniones bilaterales con jefes de Estado, funcionarios y directivos de compañías multinacionales, en un contexto marcado por la búsqueda del Gobierno de reposicionar a la Argentina ante los mercados internacionales. El discurso presidencial volvió a poner el foco en la desregulación económica, la reducción del Estado y la defensa del libre mercado como ejes de su gestión.
La presencia del mandatario en Davos fue leída por la Casa Rosada como una instancia clave para enviar señales de previsibilidad y alineamiento ideológico, en momentos en que el Ejecutivo impulsa reformas estructurales en el plano interno y enfrenta tensiones políticas en el Congreso.
El Gobierno se enfoca en el Congreso Nacional y el territorio argentino. Para el oficialismo, la prioridad ahora es demostrar fuerza política en el frente interno y avanzar con proyectos clave durante este tramo crucial del año.
Una de las primeras tareas será impulsar la aprobación del paquete de leyes propuesto en las sesiones extraordinarias. Desde el oficialismo reina un moderado optimismo sobre la posibilidad de que se avance con iniciativas sensibles para la economía, en especial la reforma laboral, que busca dar señales claras de gestión política después de un primer año marcado por tensiones y gobernabilidad ajustada.

