Persisten las precipitaciones y los anegamientos en Rivadavia Banda Sur y Norte, La Unión y Aguaray. El Ministerio de Desarrollo Social desplegó nuevos operativos de asistencia y mantiene el monitoreo de rutas, servicios básicos y parajes aislados.
En un escenario marcado por la inestabilidad climática y el ingreso de agua en zonas pobladas, el Gobierno de la Provincia intensificó el trabajo territorial en distintos puntos del norte salteño. Así lo confirmó la directora general de Emergencias del Ministerio de Desarrollo Social, Gabriela Locuratolo, en diálogo con FM Profesional, al detallar el despliegue de asistencia en municipios afectados por las lluvias y las crecidas de ríos.
La funcionaria señaló que la situación más compleja se registra actualmente en La Unión y en parajes de Rivadavia Banda Sur, donde, a pesar de que el río se encuentra en bajante, continúa ingresando agua y no cesan las precipitaciones. En ese marco, equipos provinciales regresaron a la zona para reforzar la ayuda con el envío de colchones, camas y agua potable, especialmente en sectores como El Chañaral, que presentan mayores dificultades.
En cuanto a la crecida del río Bermejo, Locuratolo explicó que en Rivadavia Banda Norte y Banda Sur el acceso a varios parajes se realiza únicamente en lancha. Recordó que la semana pasada se llevaron adelante asistencias preventivas en comunidades que históricamente son las primeras en verse afectadas, como San Felipe y La Esperanza, mientras que actualmente el foco del operativo está puesto en zonas más comprometidas. En el paraje Descolgado, incluso, se evalúa que algunas familias puedan trasladarse de manera temporal a casas de familiares, ya que el sitio habitual de descenso del helicóptero se encuentra cubierto de agua.
Respecto a la situación en Aguaray, tras el alud registrado días atrás, la directora de Emergencias destacó el trabajo articulado entre el municipio y la Provincia. Indicó que alrededor del 90% de las familias ya pudo regresar a sus hogares y que se realizó un relevamiento en la cuenca alta del cerro donde se produjo el deslave, además de un vuelo de reconocimiento que permitirá analizar futuras intervenciones. “El norte está volviendo de a poco a la normalidad, aunque el riesgo por lluvias sigue latente”, advirtió.
La asistencia también se extendió a otros puntos de la provincia. En La Merced, el Ministerio de Desarrollo Social provee agua en bidones a parajes donde los camiones no pueden ingresar debido al mal estado de los caminos, mientras que en El Quebrachal se atienden los daños ocasionados por fuertes vientos, que provocaron voladuras de techos en al menos cuatro viviendas.
En relación a los servicios básicos, Locuratolo explicó que los cortes de energía registrados en el norte se debieron a la caída de una torre sobre el río San Francisco, situación que habría sido parcialmente restablecida. Aclaró que, por el momento, no se registraron pedidos urgentes de agua potable, salvo casos puntuales como el de La Merced.
Finalmente, la funcionaria pidió extremar las precauciones al circular por la Ruta Provincial 13, camino a La Unión, donde se registraba presencia de agua sobre la calzada, y recordó que por las lluvias también se recomienda transitar con cuidado las rutas 33, 68 y 51. “En estos diez días intensos llegamos con asistencia a más de cien familias de veintiún municipios. Queremos transmitir tranquilidad: estamos al tanto de cada situación y trabajando desde el Comité de Emergencia que encabeza el ministro Mario Mimessi”, concluyó.

