Ucrania, Rusia y Estados Unidos continuarán este jueves un segundo día de conversaciones en Abu Dhabi con el objetivo de alcanzar un acuerdo que ponga fin a la invasión rusa iniciada hace casi cuatro años, en un nuevo intento diplomático impulsado por Washington que aún no logra un avance decisivo.
El conflicto representa el más letal en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. El balance incluye cientos de miles de muertos, millones de desplazados y amplias zonas del este y sur de Ucrania devastadas. El impacto humano continúa en aumento con la prolongación de los combates y los ataques a infraestructura crítica.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, informó el miércoles que 55.000 soldados ucranianos murieron en el campo de batalla. La cifra constituye una de las escasas evaluaciones oficiales sobre las pérdidas militares de cualquiera de los bandos desde el inicio del conflicto.
Rusia intensificó los ataques contra la infraestructura energética ucraniana. Las ofensivas dejaron sin electricidad a numerosos ciudadanos, incluidos residentes de Kiev, en medio de temperaturas que descendieron hasta los 20 grados bajo cero en los últimos días. En el plano diplomático, el jefe negociador de Ucrania, Rustem Umerov, sostuvo que durante el primer día de conversaciones se abordaron “pasos concretos y soluciones prácticas”. Pese a esa valoración, el Kremlin reiteró su postura firme sobre las condiciones para un acuerdo.
El principal punto de fricción gira en torno al futuro de los territorios en el este ucraniano. Rusia exige que Kiev retire sus tropas de amplias zonas del Donbás, incluidas ciudades fuertemente fortificadas situadas sobre recursos naturales estratégicos. Además, reclama el reconocimiento internacional de que los territorios ocupados durante la invasión forman parte de la Federación Rusa.
El gobierno ucraniano propone congelar el conflicto a lo largo de la línea actual del frente y rechaza un repliegue de sus fuerzas. Las autoridades ucranianas también advierten que ceder territorio podría reforzar las ambiciones militares rusas en el futuro. Las autoridades ucranianas reiteran que no firmarán un acuerdo que no garantice disuasión frente a nuevas ofensivas rusas. El resultado de las conversaciones en Abu Dhabi podría definir el rumbo de un conflicto que ya se extiende por casi cuatro años y cuyo desenlace permanece incierto.

