El presidente norteamericano Donald Trump, dos de sus principales ministros y el jefe del Estado Mayor salieron hoy a defender con énfasis la vigencia de la tregua con Irán a despecho de los ataques de este lunes, que el mandatario calificó de “meras escaramuzas”. Y el canciller Marco Rubio, a su vez, afirmó en rueda de prensa con más contundencia que “la etapa de la ofensiva militar contra Irán se acabó”.
Pete Hegseth, fue el primero en negar la posibilidad de que recomience la guerra. Afirmó que “el alto el fuego no ha concluido… no buscamos enfrentamientos” y sostuvo que la actual misión de la armada norteamericana en la región, el llamado Proyecto Libertad, tiene “una única misión: proteger el transporte marítimo comercial inocente de la agresión iraní”, agregó.
El ministro justificó el bloqueo naval que EE.UU. mantiene en el estrecho de Ormuz, en sí misma una acción de guerra, en que ese estratégico paso es una vía internacional. Ni EE.UU. ni Irán suscribieron el acuerdo de derecho del mar que fija la ONU, pero según analistas diplomáticos, hay un derecho consuetudinario que respalda el uso libre del estrecho.
La guerra sin embargo modificó ese parámetro. La dictadura iraní equilibró su posición más vulnerable frente a las fuerzas armadas unidas de EE.UU. e Israel, cerrando Ormuz, lo que generó una crisis energética global y el derrumbe de las expectativas mundiales de crecimiento. Las declaraciones de este martes por parte del Ejecutivo norteamericano tendrían como objetivo calmar a los mercados.

