La Armada Argentina y Estados Unidos firmaron una Carta de Intención para desarrollar un programa de cooperación militar orientado al fortalecimiento de las capacidades de vigilancia y control de los espacios marítimos argentinos, en el marco de una iniciativa de asistencia del Departamento de Defensa de Estados Unidos con una duración de cinco años, y que incluye la provisión de dos aviones nuevos para patrullaje y drones.
El acuerdo, suscripto en la Base Aeronaval Comandante Espora y que fue confirmado por el gobierno argentino y la Embajada de Estados Unidos, que encabeza Peter Lamelas, contempla transferencia de tecnología, entrenamiento especializado, provisión de sistemas de vigilancia y la incorporación de nuevas plataformas aéreas destinadas al patrullaje marítimo del Atlántico Sur.
El principal componente de la iniciativa es la provisión de dos aeronaves Textron B-360ER MPA completamente nuevas, configuradas específicamente para misiones de vigilancia marítima, control oceánico y reconocimiento aeronaval. Ambas llegarán equipadas a la Armada Argentina en el marco de la asistencia estipulada por la Sección 333 —según la ley de asistencia militar de Estados Unidos— del Departamento de Defensa de Estados Unidos, reconocida oficialmente como Building Partnership Capacity: la primera aeronave tiene previsto su arribo para diciembre de este año y la segunda para mediados de 2027.
Este programa autoriza al gobierno de Estados Unidos a entrenar, equipar y transferir capacidades a Fuerzas Armadas extranjeras para enfrentar desafíos de seguridad compartidos, especialmente en áreas vinculadas a seguridad marítima, vigilancia oceánica, terrorismo y cooperación multinacional.
En el caso argentino, el objetivo central del convenio es ampliar las capacidades de control sobre el Mar Argentino y fortalecer los sistemas de vigilancia sobre la Zona Económica Exclusiva.
La información oficial sostiene que el programa apunta a mejorar las capacidades para el control de las aguas jurisdiccionales y de interés mediante la incorporación de nuevas tecnologías y sistemas integrados de vigilancia.
Los Textron B-360ER MPA constituyen uno de los sistemas más relevantes incluidos en el acuerdo. Se trata de aeronaves turbohélice de patrulla marítima de mediano alcance, desarrolladas sobre la plataforma Beechcraft King Air 360ER y configuradas especialmente para operaciones ISR (Intelligence, Surveillance and Reconnaissance) para el monitoreo marítimo en el Atlántico Sur.
Estas aeronaves están diseñadas para tareas de vigilancia oceánica, detección de embarcaciones, identificación de tráfico marítimo, búsqueda de superficie y reconocimiento aeronaval. Según el detalle técnico de la Carta de Intención, los aviones incluirán sensores infrarrojos, radar de búsqueda de superficie, sistemas AIS para identificación automática de buques, comunicaciones satelitales, enlaces de datos y sistemas integrados de comando y control.
Fuentes oficiales confirmaron a Infobae que ambas aeronaves serán incorporadas completamente equipadas y adecuadas para operaciones marítimas, según el cronograma previsto: una de ellas arribará en diciembre de este año y la otra en mediados de 2027.
El aspecto geopolítico del acuerdo tiene relación con una de las principales amenazas estratégicas detectadas en el Atlántico Sur: la depredación del caladero argentino por flotas pesqueras extranjeras que operan en el límite de la milla 200, en particular buques procedentes de China.
En materia de defensa y seguridad marítima, el fortalecimiento de las capacidades de vigilancia sobre la Zona Económica Exclusiva es considerado clave para mejorar el monitoreo de las flotas que operan cerca de las aguas jurisdiccionales argentinas.
Además, fuentes cercanas al programa señalaron que el acuerdo forma parte de la estrategia hemisférica de seguridad marítima impulsada por Estados Unidos para el Atlántico Sur y la proyección hacia el área antártica.
Consultadas por el medio digital Infobae, fuentes oficiales enfatizaron que las aptitudes de monitoreo provenientes de este programa estarán dedicadas exclusivamente a aguas bajo control argentino y no incluyen el área en disputa con el Reino Unido alrededor de las Islas Malvinas.

