La Fiscalía sostiene que los animales son seres sintientes cuya protección encuentra respaldo en la legislación nacional, la doctrina y estándares internacionales.
Este lunes en Rosario de Lerma una vecina vio cómo un hombre llevaba consigo una bolsa roja y la tiró en un cesto de basura en el barrio Parque Palermo de esas ciudad en inmediaciones de los monoblocks O y Q. Algunos recolectores de basura se dieron con que habían cinco cachorros muertos. Inmediatamente el fiscal de esa localidad identificó a un hombre de 70 años como posible autor y finalmente este miércoles fue imputado por el delito de maltrato animal.
La investigación también reveló la presencia de decenas de perros en presunto estado de abandono en el domicilio del acusado. Por ello el fiscal penal de Rosario de Lerma, Daniel Escalante, dispuso la protección para 39 canos. Estos animales estaban bajo el cuidado del imputado, entre ellos hembras preñadas y dos cachorros sin vida, en un contexto que evidenciaría un grave estado de abandono. En total, serían entonces 7 animales muertos.
La Fiscalía sostuvo que quien asume el cuidado de animales adquiere el deber jurídico de garantizar su bienestar y evitar que sean sometidos a sufrimientos innecesarios. En ese sentido, consideró que los elementos reunidos permiten atribuir provisoriamente al acusado actos de crueldad sancionados por la Ley 14.346.
El jurista Eugenio Raúl Zaffaroni, quien sostiene que el bien jurídico tutelado por la Ley 14.346 es el derecho del propio animal a no ser objeto de la crueldad humana. Asimismo, hizo referencia a la Declaración Universal de los Derechos de los Animales, a la Declaración de Cambridge sobre la Conciencia Animal y a distintos desarrollos científicos que reconocen a los animales como seres sintientes, capaces de experimentar dolor, angustia y sufrimiento.
La resolución también incorpora conceptos vinculados a la bioética y al denominado biocidio, entendido como la muerte injustificada de un animal, y destaca la necesidad de interpretar la normativa vigente a la luz de una creciente protección jurídica de la vida y el bienestar animal, en consonancia con los estándares internacionales y la evolución de la doctrina especializada.

