Emergencia energética: se frenó la producción industrial en Salta por el corte total del suministro de gas

Desde las 06:00 de la mañana de este jueves rige una restricción del 100% (consumo cero) para las fábricas de la provincia y el norte del país, afectando también a la minería. Advierten que el precio del gas alternativo cuadruplica al de red.

El sector productivo del norte argentino sufrió un durísimo golpe en medio de la ola de frío polar. Tras haber operado los últimos tres días con un recorte parcial de la mitad de su capacidad, desde las 06:00 de este jueves rige una restricción del 100% en el suministro de gas natural de red para todas las industrias de Salta, Jujuy y Tucumán. La medida de emergencia es transversal a todos los rubros e impacta de lleno a las compañías mineras que procesan recursos en la región.

Julio Fazio, vicepresidente de la Unión Industrial de Salta (UIS), confirmó a El Tribuno que la drástica decisión les fue comunicada de urgencia el miércoles a las 21:00 horas. Con este panorama, las plantas se vieron obligadas a llevar sus procesos productivos a cero para priorizar el abastecimiento residencial. En la provincia, el parate enciende las alarmas al poner en riesgo el normal desarrollo de unos 5.000 puestos de trabajo directos regulados por las empresas usuarias del servicio.

Los costos del mercado spot: precios cuadruplicados

Ante el corte total de la red tradicional, las firmas de la región se enfrentan a un dilema financiero inviable. La única vía legal para continuar operando es salir a comprar energía al mercado desregulado (spot).

  • Valores prohibitivos: Según detalló el directivo de la UIS, el millón de BTU en el mercado spot liberado ronda actualmente los US$ 18, frente a los US$ 4,5 que cuesta el gas de red habitual.
  • La disyuntiva: Cada compañía debe calcular de forma individual si asume el impacto de producir pagando un sobreprecio cuatro veces mayor o si apaga directamente sus maquinarias.

Cerámica Salteña como caso testigo

Fazio expuso la crítica situación utilizando como ejemplo a su propia empresa, Cerámica Salteña, donde se optó por frenar las actividades de fabricación. Apagar por completo un horno industrial de este tipo es sumamente complejo, ya que reactivarlo posteriormente puede demorar hasta 10 días.

Afortunadamente, una gestión articulada de último momento entre la Provincia y Nación logró que la firma Refinor inyectara un extra de 450.000 metros cúbicos diarios al sistema de la región. Esto permitió a Cerámica Salteña adquirir un 30% de su demanda habitual —a un valor que duplica el precio de red común— para poder mantener sus hornos encendidos al mínimo técnico y evitar el apagado total. Mientras dure la crisis, la empresa se encuentra readecuando las tareas de su personal, adelantando licencias ordinarias y asignando roles de mantenimiento edilicio.