A los 41 años, el capitán portugués jugó su sexta Copa del Mundo y dejó una huella que va mucho más allá del título que nunca pudo levantar. El sueño mundialista de Cristiano Ronaldo llegó a su fin este lunes tras la eliminación de Portugal ante España en los octavos de final del Mundial 2026, en un partido cerradísimo en el AT&T Stadium de Dallas que se definió sobre la hora con un gol agónico de Mikel Merino a los 45 minutos del segundo tiempo. Tras el pitazo final, la imagen del astro luso quebrado en llanto desconsolado mientras caminaba hacia los vestuarios conmovió al planeta entero, reflejando el dolor de cerrar el capítulo más deseado de su carrera sin poder alzar el trofeo.
Antes del cruce frente al seleccionado español, el propio delantero del Al-Nassr había confirmado en conferencia de prensa que este certamen en Norteamérica sería la última Copa del Mundo de su trayectoria. Su recorrido dorado comenzó hace exactamente dos décadas, el 11 de junio de 2006 ante Angola con apenas 21 años, y concluye hoy con números que asustan a la historia: 27 partidos disputados y 11 goles convertidos. Además, con su participación activa en esta cita, CR7 se despidió con un récord inédito difícil de igualar, consagrándose como el único futbolista en toda la historia en anotar al menos un gol en seis ediciones mundialistas consecutivas. La Copa del Mundo quedará para siempre como la gran asignatura pendiente en las vitrinas de un titán que ostenta cinco Balones de Oro y cinco Champions League, pero su legado de vigencia, liderazgo y vigencia absoluta con la camiseta lusa quedará grabado de forma imborrable en las páginas doradas del deporte rey.A los 41 años, el capitán portugués jugó su sexta Copa del Mundo y dejó una huella que va mucho más allá del título que nunca pudo levantar. El sueño mundialista de Cristiano Ronaldo llegó a su fin este lunes tras la eliminación de Portugal ante España en los octavos de final del Mundial 2026, en un partido cerradísimo en el AT&T Stadium de Dallas que se definió sobre la hora con un gol agónico de Mikel Merino a los 45 minutos del segundo tiempo. Tras el pitazo final, la imagen del astro luso quebrado en llanto desconsolado mientras caminaba hacia los vestuarios conmovió al planeta entero, reflejando el dolor de cerrar el capítulo más deseado de su carrera sin poder alzar el trofeo.
Antes del cruce frente al seleccionado español, el propio delantero del Al-Nassr había confirmado en conferencia de prensa que este certamen en Norteamérica sería la última Copa del Mundo de su trayectoria. Su recorrido dorado comenzó hace exactamente dos décadas, el 11 de junio de 2006 ante Angola con apenas 21 años, y concluye hoy con números que asustan a la historia: 27 partidos disputados y 11 goles convertidos. Además, con su participación activa en esta cita, CR7 se despidió con un récord inédito difícil de igualar, consagrándose como el único futbolista en toda la historia en anotar al menos un gol en seis ediciones mundialistas consecutivas. La Copa del Mundo quedará para siempre como la gran asignatura pendiente en las vitrinas de un titán que ostenta cinco Balones de Oro y cinco Champions League, pero su legado de vigencia, liderazgo y vigencia absoluta con la camiseta lusa quedará grabado de forma imborrable en las páginas doradas del deporte rey.

