Rosalía llegó este jueves a Buenos Aires para presentar su ‘LUXTour’, en medio de una virulenta polémica desatada tras compartir una publicación en redes sociales, en la que se llamaba “perlas” a los jugadores de la selección argentina de fútbol.
Aunque la artista se disculpó luego, diciendo que había sido un error, que no había mirado con detenimiento el contenido compartido y que solo se había fijado en la mención de su canción, en el país se amplificó una supuesta intención de devolución de entradas.
Coincidentemente, el presidente de Argentina, Javier Milei, acaba de prohibir por decreto la entrada al país de extranjeros que hayan agraviado a los argentinos, así como su expulsión si ya están dentro.
La decisión llega en medio de denuncias del propio Gobierno y de argentinos de todos los colores políticos sobre una supuesta campaña “anti-Argentina”, tras las críticas formuladas en redes sociales durante y después del Mundial de fútbol 2026, cuya final perdió Argentina contra España y se vio empañada por una pelea tras el pitazo de cierre.
El Gobierno afirma en la norma que, en los últimos tiempos, “han aumentado considerablemente los mensajes de odio y actos de hostilidad y menosprecio dirigidos específicamente contra el pueblo argentino, su cultura y su identidad nacional”. Y añade que esas conductas representan “un riesgo para todos los argentinos” y afectan “las condiciones de convivencia armónica y paz social”.
El decreto, publicado este jueves en el Boletín Oficial, modifica la Ley de Migraciones e incorpora nuevas causas para denegar el ingreso al territorio argentino y cancelar residencias ya otorgadas. El Ejecutivo aclara que “en ningún caso podrán encuadrarse” en estas disposiciones “aquellas expresiones de disenso ideológico o crítica política, académica o ciudadana, que constituyan un legítimo ejercicio de los derechos consagrados constitucionalmente”.
Milei llegó a afirmar, el 26 de julio pasado, sin ofrecer pruebas, que el Gobierno de Brasil financió parte de esa supuesta campaña, con el respaldo de México y del Partido Demócrata de Estados Unidos. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, negó que existiera una campaña de su Gobierno contra Argentina.
A pesar de una supuesta intención masiva de devolución de entradas manifestada en las redes sociales, esos pedidos no alcanzaron el 1 % de las 50.000 entradas vendidas, confirmaron fuentes de la productora encargada del evento, que prefirió no dar detalles de cuántas habían sido devueltas.

