Un plenario convocado en el Concejo Deliberante de la ciudad de Salta analizó el proyecto de ordenanza que busca prohibir la venta de bebidas energizantes a menores de 18 años. Durante el encuentro, que contó con la presencia de funcionarios del Ejecutivo municipal, profesionales de la salud y miembros de la Policía de la Provincia, se coincidió en la necesidad de resguardar la salud de niños y adolescentes, aunque emergieron fuertes interrogantes sobre la viabilidad operativa de fiscalizar dicha prohibición en los comercios locales.
Desde el gabinete municipal expusieron la complejidad técnica que implicaría la aplicación práctica de la medida. El director general de Control Comercial, Joaquín López Viñals, advirtió que “se trata de una situación de muy complejo control” y sugirió priorizar campañas educativas en lugar de sumar estructuras burocráticas. En esa misma línea, el director de Habilitaciones Comerciales, Francisco Lira, y el secretario de Hacienda municipal, Facundo Furió, plantearon informarlo durante las habilitaciones de locales y propusieron elevar el debate a la Legislatura provincial para sumar al control contravencional y a la fuerza policial.
En el plano sanitario y de seguridad pública, la Sociedad Argentina de Pediatría (filial Salta), a través de Luis Cataldi, respaldó la restricción al alertar que el consumo de estas bebidas produce ansiedad, insomnio, taquicardia, falta de concentración y aumento de la presión arterial en menores. A su vez, los representantes de las áreas jurídicas y de Medicina Legal de la Policía de Salta señalaron los riesgos de combinar alcohol con energizantes —un depresor con un estimulante—, combinación que enmascara los efectos del alcohol, eleva la siniestralidad vial y fomenta faltas contravencionales.

