Devoción en las alturas: las columnas de la Puna ya caminan hacia Salta y llegarán el 14 de septiembre

La fe del pueblo salteño se puso en marcha a más de 3.800 metros sobre el nivel del mar. Los peregrinos de la Puna iniciaron su travesía hacia la capital provincial para renovar el pacto de fidelidad con el Señor y la Virgen del Milagro. La histórica movilización confluirá desde recónditos parajes y yacimientos mineros hasta encontrarse en San Antonio de los Cobres, desde donde emprenderán el tramo final para hacer su ingreso triunfal a la Catedral Basílica el próximo lunes 14 de septiembre a las 15:30.

El mapa de marcha se habilitó el pasado 2 de septiembre con la salida del contingente de Antofagasta de la Sierra. La travesía sumará a los caminantes de Tolar Grande el 5 de septiembre, seguidos por los trabajadores de la minera Tincalayu el 6. Posteriormente, el 8 de septiembre se incorporarán las delegaciones de Olacapato y Mina Patito, mientras que el 9 iniciarán su recorrido los fieles de Santa Rosa de los Pastos Grandes. Todos los grupos se unirán en San Antonio de los Cobres, donde celebrarán la tradicional Misa de Medianoche el 11 de septiembre antes de encarar el descenso por la Quebrada del Toro.

Dado que la caminata por la Puna implica afrontar temperaturas extremas, altitud elevada y trayectos de más de un centenar de kilómetros, Defensa Civil dispondrá nodos de asistencia con kinesiólogos y fisioterapeutas a lo largo de la ruta. Entre los cuidados fundamentales para los peregrinos, los organismos de prevención destacaron:

  • Calzado y cuidado de los pies: Utilizar calzado previamente usado, medias de algodón limpias, mantener los pies secos y aplicar vaselina para prevenir ampollas y rozaduras.
  • Carga e indumentaria: La mochila no debe exceder el 10% del peso corporal. Es indispensable llevar abrigo en capas, protección contra la lluvia, gorra, protector solar y anteojos con filtro UV.
  • Hidratación y esfuerzo: Tomar agua frecuentemente sin esperar a sentir sed, consumir alimentos livianos y realizar pausas regulares para la elongación.
  • Vehículos de apoyo: Para los conductores que escoltan la peregrinación, se exige revisar frenos, iluminación y neumáticos, así como extremar la precaución al circular por rutas de montaña.