El proyecto de reforma electoral impulsado por el Poder Ejecutivo sufrió un nuevo freno en la Cámara de Senadores de la Nación. Tras retomar la discusión legislativa después de cuatro meses de parálisis, la comisión de Asuntos Constitucionales pasó a un cuarto intermedio sin fecha definida para una próxima reunión, exponiendo la falta de consenso entre La Libertad Avanza (LLA) y los bloques parlamentarios aliados. El eje principal del desacuerdo radica en la intención del oficialismo de eliminar las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), una medida para la que aún no reúne los votos necesarios en el recinto.
En el transcurso del plenario, la presidenta del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, propuso pausar el debate para continuar la búsqueda de acuerdos políticos. La senadora sostuvo que la iniciativa busca corregir la fragmentación de los partidos y cuestionó el esquema vigente al señalar que genera confusión en el electorado y transforma las elecciones en un sistema de tres vueltas. En paralelo, la discusión sumó un segundo punto de fricción: los bloques del PRO y la UCR exigieron separar el proyecto de Ficha Limpia —orientado a inhabilitar candidaturas de dirigentes con condenas firmes por delitos dolosos— para votarlo de forma independiente, un reclamo que desde el oficialismo rechazaron al defender un tratamiento integral de la norma.
De manera simultánea en la Cámara de Diputados, las comisiones de Finanzas y Defensa del Consumidor abordaron la problemática de la morosidad crediticia que afecta a cerca de seis millones de usuarios de bancos y plataformas fintech. Mientras analistas e invitados por la oposición defendieron la necesidad de sancionar un marco normativo de alivio integral para las familias endeudadas, representantes del sector bancario sostuvieron ante el plenario que la intervención del Estado limitaría la expansión del crédito a nivel nacional.

