El gobernador Gustavo Sáenz anunció este viernes 9 de octubre que la Provincia asumirá el financiamiento necesario para finalizar las obras de pavimentación sobre la Ruta Nacional 40, en el tramo de 16,5 kilómetros que conecta las localidades de Molinos y Seclantás. La decisión fue comunicada a través de sus canales oficiales, acompañada de severos cuestionamientos al Gobierno nacional por la interrupción de las partidas y la acumulación de compromisos de infraestructura vial pendientes con la provincia.
La obra sobre este corredor de los Valles Calchaquíes comprende la ejecución de la obra básica, construcción de alcantarillas, carpeta asfáltica y señalización vial integral. Pese a que el proyecto registraba un avance físico del 41% hacia fines de agosto de 2026, la parálisis del financiamiento federal paralizó los trabajos en un trazado neurálgico para la conectividad socioeconómica, el transporte de la producción local y el desarrollo turístico regional.
Reclamaciones institucionales y decisión provincial
La falta de respuestas por parte de Vialidad Nacional había motivado sucesivos reclamos de autoridades de la región calchaquí e iniciativas parlamentarias en el Congreso de la Nación, como el proyecto de resolución presentado a fines de septiembre por la diputada nacional Yolanda Vega para la conclusión de los tramos Molinos–Seclantás y Payogasta–Palermo. Ante la falta de avances concretos por parte de la administración central, el Ejecutivo salteño optó por absorber los costos con recursos propios para garantizar la concreción del proyecto vial.
Con este anuncio, la gestión provincial busca dar respuesta a una demanda histórica de las comunidades vallistas, priorizando la seguridad vial y la integración territorial mediante la conclusión de los trabajos en uno de los circuitos turísticos y productivos más emblemáticos de Salta.

