Las intensas lluvias registradas en el tramo superior de la cuenca obligaron a mantener abiertas las compuertas del vertedero de la represa hidroeléctrica Itaipú, situada en la frontera entre Paraguay y Brasil. La maniobra responde al incremento extraordinario del caudal que ingresa al embalse, cuyos niveles alcanzaron los límites máximos de seguridad de la infraestructura hidroeléctrica.
De acuerdo con precisiones de las autoridades de la central, el caudal de entrada a la represa se ubica en volúmenes de entre 18.000 y 19.000 metros cúbicos por segundo. Ante este escenario de saturación hídrica, se confirmó que el vertimiento de excedentes continuará durante el transcurso de la semana para regular la presión sobre el embalse y garantizar la estabilidad de la estructura.
El impacto del vertido ya causó anegamientos y evacuaciones preventivas en sectores ribereños de Ciudad del Este, Paraguay, afectando a familias del barrio San Rafael. En territorio argentino, la evolución de la masa de agua es monitoreada en forma permanente por el Instituto Nacional del Agua (INA), que prevé nuevos repuntes en la escala hidrométrica del río Paraná a medida que el pico de la crecida se desplace hacia el sur, manteniendo en alerta preventiva a los municipios costeros de las provincias del Litoral.

