En medio de la controversia por el casamiento realizado en la Quebrada de Cafayate, autoridades del Registro Civil de Salta aclararon que no tuvieron ninguna participación en la celebración y señalaron que, por las características del trámite y el domicilio de los contrayentes, el matrimonio habría sido registrado en otra jurisdicción del país.
La subsecretaria María Fernanda Ubiergo fue clara al ser consultada: “La persona no es nuestra, la que celebró la ceremonia no es una persona que pertenezca al Registro Civil de Salta. Los libros no son nuestros, según lo que nosotros veíamos en la filmación”.
Y detalló: “Ya de todos modos, por las dudas, corroboramos en todas las oficinas. Y no, este matrimonio debe haber sido asentado en libros de provincia de Buenos Aires, o de CABA. Los dos contrayentes tienen domicilio: uno en CABA y una en provincia de Buenos Aires”.
Ubiergo descartó de plano cualquier vínculo del organismo con la boda y enfatizó que no existió gestión previa en la provincia: “Así que no tenemos nada que ver ni por competencia, ni por domicilio, ni ninguno de los empleados nuestros intervino”.
Aclaró que la pareja tampoco se acercó a las oficinas. “Desde el Registro de la provincia de Salta no tuvimos ninguna intervención”, dijo.
Incluso señaló que dentro del organismo se revisó la situación ante la repercusión pública: “Nosotros también investigamos y gracias a Dios está todo en orden”, expresó.
Consultada sobre cómo pudo haberse concretado el casamiento: si la pareja trajo a alguien de un registro de Buenos Aires para casarlos en la Quebrada de Las Conchas o si viajaron con todo el trámite concretado desde allá, la subsecretaria respondió que “esas son las opciones, porque el libro no tenía aspecto de ser un libro de aquí. Esos son unos libros que se estilan mucho en Buenos Aires”, explicó.
En ese sentido, detalló una práctica frecuente en ese distrito: “La ceremonia real la hacen en la oficina, firman ahí solamente los contrayentes con los testigos y después van a hacer la fiesta y firman, es un simulacro de firma ya directamente con una fotocopia del acta, como si fuera un libro”, explicó.
Finalmente, cerró con un mensaje: “Nosotros somos flexibles al sueño de los contrayentes. Es decir, nosotros si nos acercamos, tenemos los libros volantes pero es fundamental que tengamos el cuidado de que los lugares estén habilitados para poder acompañarlos y poder celebrar ahí las ceremonias”.

