La vocera del Gobierno de Salta, Paula Benavides, confirmó que el decreto de austeridad impulsado por el gobernador Gustavo Sáenz permitirá un ahorro estimado de 2.000 millones de pesos, en el marco de la caída de los recursos por coparticipación nacional.
Benavides explicó que la medida se centra en el congelamiento salarial de funcionarios políticos, sin afectar a empleados de planta permanente ni transitoria.
“El ahorro se da por no atar los sueldos de los funcionarios a las paritarias”, detalló, y aclaró que el impacto podría ser mayor si se consideran futuros acuerdos salariales.
Benavides sostuvo que la Provincia busca sostener áreas clave como salud, educación y seguridad, que concentran el 80% del presupuesto, pese al contexto económico adverso.

