La primera ministra de Dinamarca emitió el miércoles una muy esperada disculpa a Groenlandia, tras un escándalo en el que médicos daneses colocaron sin consentimiento dispositivos anticonceptivos a mujeres y niñas groenlandesas, algunas de tan solo 12 años.
La práctica se mantuvo durante décadas y muchas pacientes nunca fueron informadas sobre lo que se les había colocado. Algunas lo descubrieron años después, cuando surgieron complicaciones de salud. Algunas mujeres quedaron infértiles de por vida.
El caso es ampliamente conocido como el “Caso Espiral”, por la forma de los dispositivos intrauterinos utilizados, y ha permanecido como un símbolo doloroso de lo que los groenlandeses consideran generaciones de maltrato por parte de los daneses.
Dinamarca colonizó Groenlandia hace más de tres siglos y la gigantesca isla, situada en lo alto del Océano Ártico, sigue siendo un territorio de ultramar danés. La primera ministra Mette Frederiksen declaró: “No podemos cambiar lo que ha pasado. Pero sí podemos asumir la responsabilidad. Por ello, en nombre de Dinamarca, quiero pedir disculpas”. Agregó que la investigación independiente sobre el asunto, iniciada en 2022, se completará pronto y que el gobierno es consciente de “otros capítulos oscuros que involucran discriminación sistemática contra los groenlandeses”.
La campaña comenzó en la década de 1960 y afectó a miles de mujeres y niñas groenlandesas, pero salió a la luz apenas hace unos años. Los médicos daneses, que dirigían en ese momento el sistema de salud de Groenlandia, insertaban dispositivos intrauterinos con la intención de prevenir embarazos y controlar la tasa de natalidad de la isla. Para la década de 1990, la campaña se había extinguido. Sin embargo, algunas mujeres groenlandesas han denunciado que les impusieron dispositivos anticonceptivos incluso después de esa fecha.