Donald Trump presumió sobre su gestión de gobierno en el Congreso

El presidente estadounidense, Donald Trump, destacó este martes las políticas de su gestión en su discurso sobre el estado de la Unión ante el Congreso, luego de un duro revés de la Corte Suprema de la nación a su política de aranceles.

“Nuestra nación se ha vuelto más fuerte que nunca. Además este año celebramos 250 años de independencia. Vamos a mejorar cada vez mas porque estamos en la era dorada de Estados Unidos”, señaló Trump al inicio del discurso. “Después de un año, puedo decir que hemos logrado un giro rotundo y puedo decirlo porque así es”, agregó, además de sostener que la economía está bien y defender el rumbo de su política migratoria.

“El país tiene ahora gracias a este gobierno la frontera más sólida que ha tenido en mucho tiempo”, indicó, precisando que los cruces fronterizos han caído a cero y que el tráfico de fentanilo se redujo un 56 % desde que volvió al poder el , al tiempo que sostuvo que los datos de muerte violenta se han reducido.

Trump destacó en su discurso la llegada de 80 millones de barriles de crudo provenientes de Venezuela, país al que llamó “nuevo amigo y socio”. “La producción de gas natural estadounidense está en un nivel histórico porque cumplí mi promesa: perforar, perforar y perforar”, agregó, además de felicitar al equipo masculino de hockey sobre hielo, que estuvo presente en el recinto tras ganar la medalla dorada en los juegos olímpicos de invierno.

Trump, que en marzo del año pasado obtuvo el récord al discurso más largo en una intervención ante ambas cámaras legislativas que se prolongó durante 1 hora y 42 minutos, ya había avisado que el de este martes iba a ser extenso porque tenía mucho de qué hablar. A su vez, la secretaria de Prensa de la Administración, Karoline Leavitt, dijo horas antes del discurso que Trump iba a resaltar los logros históricos de su Administración durante el último año, además de hacer hincapié en una agenda con el fin de que “el sueño americano sea más accesible y asequible para la clase trabajadora en todo el país”.

Trump les adelantó que habrá nuevas bajas de impuestos. Trump prometió hace un año el inicio de una “edad de oro” para su país, irritado ante una inflación tenaz, la división política y la creciente sombra del gigante chino.

El mandatario ha adoptado un ritmo intenso en su segundo mandato, con golpes en el exterior como la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, y difíciles negociaciones, como el precario alto el fuego en la Franja de Gaza. Pero el presidente republicano llegó al poder ante todo con el lema “Estados Unidos primero”, y esa promesa no acaba de concretarse.

El crecimiento económico en 2025, del 2,2%, fue inferior al del año anterior, la inflación se mantiene elevada (2,9% interanual en diciembre) y solo el empleo mantiene un buen ritmo. Muchos ciudadanos se quejan del aumento de los precios y el alto costo de la vida. Según publicó el lunes el Centro Pew, un 72 % de estadounidenses califica de regulares o malas las condiciones económicas actuales. Mientras que el 52 % afirma que las políticas de Trump han empeorado las condiciones económicas, solo el 28 % de los habitantes afirma que las han mejorado, indicó el prestigioso centro de investigación demoscópica, con sede en Washington.

Trump decidió hace un año apostar buena parte de su agenda económica en los aranceles. La Corte Suprema acaba de tumbar esa política, que Trump justificaba como una “emergencia nacional”, y le ha recordado al mandatario que si quiere cambiar los aranceles deberá pedir la colaboración al Congreso, donde las negociaciones con los demócratas están bloqueadas.

En un primer momento, Trump se declaró avergonzado al enterarse de la decisión y acusó de vendidos a los seis magistrados del alto tribunal que votaron en contra de sus aranceles. Durante el discurso sobre el Estado sobre la Unión, agregó que los próximos gravámenes que aplique no requerirán “la intervención del Congreso” para ser permanentes.

El Gobierno de Trump está analizando firmar una orden ejecutiva que exiga a los bancos del país proporcionar más datos a las autoridades entre ellos la nacionalidad de sus clientes, una medida destinada a reforzar la lucha contra la inmigración ilegal, según adelantaron diarios como The Washington Post o The Wall Street Journal, citando fuentes cercanas al asunto