El Senado de la Nación Argentina sancionó este viernes la reforma laboral promovida por el presidente Javier Milei, en una sesión atravesada por cuestionamientos de la oposición y advertencias de sectores sindicales. La iniciativa fue aprobada con 42 votos a favor, 28 en contra y dos abstenciones, y se convirtió en ley sobre el cierre del período de sesiones extraordinarias.
El proyecto, que había sido modificado previamente en Diputados, generó un intenso debate parlamentario y expuso divisiones tanto dentro del oficialismo como en bloques dialoguistas. Desde el Gobierno defendieron la norma como una herramienta para “modernizar” el sistema laboral y fomentar el empleo formal, mientras que legisladores opositores advirtieron que la reforma implica una flexibilización que podría afectar derechos adquiridos.
Durante la discusión en el recinto, representantes sindicales siguieron de cerca el tratamiento de la ley y reiteraron su rechazo, anticipando posibles medidas de fuerza. En tanto, desde La Libertad Avanza celebraron la aprobación como un paso clave dentro del programa de reformas estructurales impulsado por el Ejecutivo.
Con esta sanción, el oficialismo cierra las extraordinarias con una de las leyes más debatidas del verano legislativo, en un escenario político que anticipa nuevas tensiones de cara al inicio de las sesiones ordinarias.

