El gobierno de Estados Unidos anunció que detendrá indefinidamente el procesamiento de visas de inmigración para ciudadanos de 75 países, medida que entrará en vigor a partir del 21 de enero de 2026.
La decisión fue comunicada por el Departamento de Estado, que señaló que la pausa en las visas forma parte de una revisión exhaustiva de las políticas migratorias y de seguridad en el país. Según funcionarios, el objetivo es impedir la entrada de personas que podrían depender de asistencia pública o prestaciones sociales, consideradas “una posible carga para el erario público”.
El portavoz adjunto del Departamento de Estado, Tommy Pigott, explicó que la agencia usará su autoridad para descalificar a potenciales inmigrantes que se crean que puedan convertirse en una carga económica y aprovechar la “generosidad del pueblo estadounidense”.
La lista de 75 países incluye naciones de todos los continentes y abarca desde potencias regionales como Brasil y Colombia hasta países de África, Asia, Europa del Este y el Caribe. Entre los afectados están, por ejemplo, Afganistán, Cuba, Irán, Rusia, Nigeria, Somalia, Guatemala, Nicaragua y Uruguay.
Aunque la medida dificulta la inmigración legal y afecta las solicitudes de residencia permanente, no se aplicará a visas temporales como las de turista o negocios (B1/B2) ni a otras categorías no inmigrantes.
Esta política forma parte de una ofensiva migratoria más amplia del gobierno del presidente Donald Trump, que ha endurecido las reglas para la concesión de visas, aumentado revisiones (incluidas redes sociales) y revocado miles de visas desde que asumió el cargo.

