Finalizó la ronda de negociaciones entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos

Las negociaciones trilaterales entre RusiaUcrania Estados Unidos en Ginebra concluyeron este miércoles sin avances concretos hacia la paz, tras dos jornadas de conversaciones que ambas partes calificaron de “difíciles”. El jefe de la delegación rusa, Vladimir Medinski, dio por terminada la tercera ronda de negociaciones al cabo de unas dos horas en la segunda jornada.

“Las negociaciones transcurrieron durante dos días. Ayer, muy largas y en diferentes formatos, y hoy, durante dos horas. Han sido difíciles, pero sustanciales”, dijo a la prensa rusa al término de las consultas, según la agencia TASS. Agregó que una próxima reunión se realizará “pronto”, sin precisar fecha ni lugar.

Del lado ucraniano, el jefe negociador Rustem Umiérov aseguró haber visto “avances”, aunque sin detallar en qué consistieron. “Es un trabajo complejo, que requiere un alineamiento entre todas las partes y tiempo suficiente. Hay avances pero en este momento no pueden divulgarse detalles”, dijo a la prensa. “Ucrania sigue siendo constructiva. El objetivo supremo no cambia: una paz justa y duradera”, agregó.

El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, fue más explícito sobre los escollos que impiden el acuerdo. “Podemos ver que se ha avanzado en algunos aspectos, pero por ahora las posiciones difieren, porque las negociaciones no fueron fáciles”, dijo en un mensaje a periodistas, entre ellos de la agencia AFP, tras el cierre de las conversaciones. Zelensky señaló que el futuro de los territorios ucranianos ocupados en el este del país y el estatus de la central nuclear de Zaporizhzhia, bajo control de las fuerzas rusas, son los “temas sensibles” que permanecen sin resolver. El mandatario también acusó a Rusia de obstaculizar el progreso de las negociaciones y sostuvo que Moscú demoraba resultados que podrían haber llevado las conversaciones a su fase final. Confirmó que las reuniones “fueron en efecto complicadas” y expresó su esperanza en que se lograra al menos un nuevo intercambio de prisioneros y de civiles cautivos.

Las conversaciones constituyen el más reciente intento diplomático para detener la guerra iniciada en febrero de 2022, que deja cientos de miles de muertos, millones de desplazados y amplias zonas del este y sur de Ucrania devastadas. Pese a la presión estadounidense, las partes no alcanzan un acuerdo sobre el punto central de la disputa: el territorio. Dos rondas previas celebradas en Abu Dhabi tampoco produjeron avances concretos.

En la primera jornada del martes, que se extendió durante seis horas y en diferentes formatos, se abordaron los aspectos políticos y militares del conflicto, además de cuestiones humanitarias. La delegación rusa abandonó el hotel donde tuvieron lugar las reuniones, en las que el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, y Jared Kushner, yerno del presidente Donald Trump, actuaron como mediadores.

Zelensky sostiene desde hace tiempo que a su país se le exige aceptar concesiones desproporcionadas en comparación con Rusia. Trump presionó el lunes a Kiev para que alcance un entendimiento y afirmó que “más les vale sentarse a la mesa, y rápido”.

Mientras continúan los contactos diplomáticos, los combates y ataques se mantienen. Antes del inicio de las conversaciones, Ucrania acusó a Rusia de socavar los esfuerzos de paz con el lanzamiento de 29 misiles y 396 drones durante la noche del martes. Según autoridades ucranianas, los ataques causaron la muerte de cuatro personas y dejaron sin electricidad a decenas de miles en el sur del país. Más tarde, el Estado Mayor ucraniano informó que Moscú lanzó 28 misiles y 109 bombas aéreas guiadas desde el comienzo del día.

Rusia, por su parte, acusó a Ucrania de disparar más de 150 drones durante la misma noche, en su mayoría contra regiones del sur y la península de Crimea, bajo control ruso desde 2014.

Moscú ocupa alrededor de una quinta parte del territorio ucraniano, incluida Crimea y zonas tomadas por separatistas respaldados por el Kremlin antes de la invasión a gran escala de 2022. Rusia exige el control total de la región oriental de Donetsk como parte de cualquier acuerdo y advirtió que podría tomarla por la fuerza si fracasan las negociaciones.

En el campo de batalla, las fuerzas ucranianas lograron recientemente sus avances más rápidos en dos años y medio. Según un análisis basado en datos del Instituto para el Estudio de la Guerra, Kiev recuperó 201 kilómetros cuadrados durante la semana pasada.