Martín Güemes Arrubarrena, presidente del Instituto, destacó la expansión de la institución y subrayó el valor de mantener viva la historia para enfrentar los desafíos actuales.
En una entrevista Martín Güemes Arrubarrena, presidente y académico del Instituto Güemesiano de Salta, anunció las filiales del instituto en distintas regiones del país y del extranjero. Entre ellas, una particularmente simbólica: una sede próxima en la Antártida Argentina, que llevará el nombre de general Jorge Leal, pionero polar y férreo defensor del legado güemesiano.
“Leal nació en Rosario de la Frontera, en una finca que pertenecía a la familia Güemes. Caminó 1700 km al Polo Sur, enfrentando grietas, precipicios y temperaturas de 40 grados bajo cero”, contó Güemes Arrubarrena. El general fundó allí el refugio Güemes y la base Esperanza, en lo que el historiador calificó como “una metáfora viva de valores fundamentales: esperanza, lealtad y la capacidad de atravesar grietas”.
Finalmente, llamó a los medios salteños y del norte argentino a asumir su responsabilidad en la difusión de la historia regional: “Nosotros somos como un gauchaje del micrófono, con mayor densidad en el contacto con la tierra. Tenemos la historia a la vuelta de la esquina. Esa es una ventaja y también una obligación”.

