La NASA confiesa que liberaron por accidente una bacteria de la muerte

La NASA confirmó que una bacteria extremadamente resistente detectada en sus salas de ensamblaje pudo haber sido transportada al espacio en misiones recientes. La especie, capaz de permanecer inactiva durante años, escapó de los protocolos de esterilización más rigurosos y plantea riesgos para futuros estudios de vida en otros planetas.

El hallazgo pone sobre la mesa un dilema que la agencia espacial deberá afrontar: cómo evitar la contaminación interplanetaria mientras continúa explorando mundos como Marte. Científicos advierten que la presencia de microbios terrestres podría alterar los ecosistemas que todavía se desconocen.

La bacteria, Tersicoccus phoenicis, fue identificada por primera vez en 2007 dentro de las salas de ensamblaje de misiones marcianas de la NASA. A pesar de procedimientos de limpieza extrema, incluyendo filtros, calor y gases biocidas, logró permanecer en estado latente, un tipo de “hibernación profunda” que la hizo indetectable. Los científicos descubrieron que posee un gen que le permite reactivarse mediante una proteína llamada Rpf (factor de resurrección), lo que le permite permanecer inactiva durante largos periodos y activarse cuando encuentra condiciones favorables para reproducirse.

El hallazgo llevó a la NASA a revisar los protocolos de esterilización y a implementar nuevas técnicas que permitan identificar bacterias latentes antes de enviar misiones al espacio.