El Papa ha comenzado en una larga entrevista publicada en Perú de la que ya el domingo se conocieron algunos extractos. Por primera vez afronta cuestiones como el papel de la mujer en la Iglesia, la relación con personas LGBTQ+ o los abusos. Responde a preguntas de la periodista estadounidense Elise Ann Allen, del portal de noticias «Crux Media».
Resumidamente León XIV hace de sus primeros meses como obispo de Roma es que “estoy tratando de no seguir promoviendo la polarización en la Iglesia”. Añade con tono personal que “francamente, no es nada fácil renunciar a todo lo que eras y tenías y asumir un rol que es de 24 horas al día y tan público. Se sabe todo sobre mí, aparte del peso de las responsabilidades y la misión en sí”. “Sin embargo, en medio de eso, duermo bien, siento mucho la presencia del Señor» y «creo que en la Iglesia tenemos mucho que ofrecer al mundo“.
Interrogado sobre el papel de la mujer en la Iglesia, responde que “espero seguir los pasos de Francisco, incluyendo la designación de mujeres en algunos papeles de liderazgo, en diferentes niveles, reconociendo sus dones y su aportación a la Iglesia de muchas maneras. Sin embargo precisa que por el momento, no tengo la intención de cambiar la enseñanza de la Iglesia sobre la ordenación de mujeres diácono”.
Con respecto a las personas LGBTQ+, asegura que es “una cuestión altamente polarizadora en la Iglesia. Para explicar el marco general en el que se moverá, repite el lema de Francisco, que la Iglesia está abierta a todos, todos, todos, y explica que todos están invitados a entrar, pero no invito a una persona porque sea o no de una identidad específica, sino porque es un hijo o una hija de Dios. Todos son bienvenidos y vamos a conocernos y a respetarnos. La gente quiere que la doctrina de la Iglesia cambie, quiere que las actitudes cambien. Creo que tenemos que cambiar las actitudes, antes incluso de pensar en cambiar lo que la Iglesia dice sobre cualquier cuestión. Me parece muy improbable, ciertamente en un futuro cercano, que la doctrina de la Iglesia cambie en términos de lo que enseña sobre la sexualidad y el matrimonio”.
Explicó que la familia tradicional ‘padre, madre e hijos‘ necesita ser apoyada», «reconocida y fortalecida». “Me pregunto si la polarización y cómo las personas se tratan unas a otras no proviene también de situaciones en las que la gente no creció en el contexto de una familia donde aprendieran a amarse unos a otros, a vivir unos con otros, a tolerarse unos a otros y a formar los lazos de comunión. Eso es la familia. Si quitamos ese bloque de construcción básico, se vuelve muy difícil aprender eso de otras maneras. En mi caso, con mis hermanos, somos muy cercanos, aunque uno está muy lejos en un extremo político y estamos en lugares diferentes”

