En el marco de una entrevista televisiva concedida tras su intervención en la Asamblea General de las Naciones Unidas y luego de que el banco de inversión JP Morgan recortara sus proyecciones de crecimiento para la Argentina en 2026, el presidente Javier Milei rechazó categóricamente que el país se encuentre atravesando un proceso recesivo. El mandatario definió el panorama actual como una “desaceleración de la expansión” y atribuyó los diagnósticos críticos a maniobras de la oposición.
“No hay recesión; los indicadores están arrojando cualquier cosa”, afirmó el Jefe de Estado, al tiempo que acusó a economistas y dirigentes de la oposición de intentar “meter el terror en la gente para que se frene la actividad económica”.
Consumo, empleo y cambios estructurales
Durante el reportaje, el Presidente defendió la marcha del programa económico, asegurando que la economía argentina experimenta transformaciones profundas con dinámicas dispares según el rubro.
Respecto a las recientes tensiones financieras que llevaron al riesgo país por encima de los 600 puntos y reactivaron la dolarización de carteras, Milei atribuyó el comportamiento del mercado a la incertidumbre política respecto al ciclo electoral de 2027.
En ese sentido, apuntó directamente contra el gobernador bonaerense Axel Kicillof por sus planteos sobre el tipo de cambio: “Piden un tipo de cambio más alto y están pidiendo que la gente sea más pobre”. Finalmente, el Presidente confió en la vigencia de su modelo al remarcar que “el 70% de los argentinos no quiere volver” a un gobierno kirchnerista.

