Luego de que Irán confirmara la muerte de Alí Larijani, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, el régimen respondió con una andanada de misiles y drones sobre Israel, que tuvieron como objetivo la ciudad de Tel Aviv. El ataque mató a dos personas, que no alcanzaron a llegar a los refugios antibombas, e hirió a otras cinco.
Larijani era considerado una de las figuras más poderosas del país desde que el ayatollah Ali Khamenei fue asesinado el 28 de febrero. No obstante, en el ataque israelí también fue eliminado Gholam Reza Soleimani, el jefe de la fuerza Basij de la Guardia Revolucionaria iraní. Ambos hombres habían sido claves en la represión de las protestas en enero contra el gobierno teocrático de Irán.
Desde Teherán aseguraron “venganza por la muerte de los mártires” y al cabo de unas horas empezó la respuesta con misiles y drones.
En Tel Aviv los sistemas de defensa interceptaron gran parte de los lanzamientos y las sirenas dieron aviso a la población civil para buscar refugio de inmediato. Según reportaron medios locales, se escucharon explosiones en diferentes partes de la capital israelí. Y una vez que cesaron los embates, el servicio médico identificó que dos personas murieron en Ramat Gan, al este de Tel Aviv. Las víctimas fatales fueron identificados como un hombre y una mujer de 70 años.
Con estos dos son ya 14 los israelíes muertos en la guerra en Medio Oriente, al final de una jornada de intensos bombardeos llevados a cabo por Israel contra objetivos en Irán y el Líbano.
Por otro lado, se reportaron daños en diferentes edificios como consecuencia de la metralla disparada por los misiles. Uno de los lugares más afectados fue la estación de tren Tel Aviv Savidor Center, según precisó la compañía ferroviaria israelí.
Además del ataque en Israel, también se reportaron lanzamientos de drones y misiles de Irán contra Arabia Saudita, Kuwait y otros estados vecinos en las inmediaciones del golfo Pérsico. Sin embargo, muchos de estos ataques fueron interceptados por los sistemas de defensa antiaérea.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró que las muertes de Larijani y Soleimani tenían el objetivo de “socavar a este régimen para dar al pueblo iraní la oportunidad de removerlo”. Pero no hubo señales de protestas antigubernamentales desde que comenzó la guerra, ya que muchos iraníes se están refugiando de los ataques estadounidenses e israelíes.
Las muertes de los altos funcionarios se reportaron en vísperas de “Chaharshanbe Souri”, o el Festival del Fuego, poco antes del año nuevo persa. Las autoridades enviaron mensajes de texto amenazantes en lo que instan al público a no asistir al festival, advirtiendo que las celebraciones podrían ser utilizadas por “alborotadores”.

