El régimen de Irán sigue intacto

La muerte del líder supremo iraní, Alí Jamenei, durante los ataques conjuntos de Israel y EE.UU. de este fin de semana han llevado a la República Islámica de Irán a su momento de mayor inestabilidad desde 1979.

La operación, denominada Furia Épica, tuvo a militares de alto rango y líderes políticos como objetivo, en lo que Washington describió como un esfuerzo decisivo por destruir la estructura del liderazgo de Irán.

En la noche del sábado, los reportes de la muerte de Jamenei en los ataques circulaban con fuerza, un acontecimiento que habría sido imposible de predecir apenas pocos días antes.

Hay videos que muestran celebraciones en varias de las principales ciudades de Irán. También circularon videos de personas que viven en el extranjero celebrando la caída de Jamenei.

Para muchos, la eliminación del líder supremo representa una ruptura histórica: una apertura que decenas de años de resistencia civil no han podido lograr. Tanto el presidente de EE.UU., Donald Trump, como el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, usaron un lenguaje directo en sus declaraciones públicas acerca de los ataques.

El presidente Trump urgió a los iraníes a aprovechar la oportunidad de “tomar el poder”. Netanyahu, por su parte, hizo un llamado señalando que el cambio de régimen era tanto deseable como posible.

Mientras que la fase militar de la operación Furia Épica aparece muy bien coordinada y bajo el control de EE.UU., que el mensaje efectivamente haya llegado al pueblo iraní resulta menos predecible.