Israel y Líbano acuerdan una tregua de diez días

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció ayer que Israel y el Líbano acordaron un alto el fuego de diez días para lograr la paz, después de sostener llamadas telefónicas con los líderes de ambas naciones. Mientras el gobierno libanés celebra, el grupo chiita Hezbolá dijo que estará alerta y el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, afirmó que sus tropas mantendrán ocupada una zona de hasta 10 kilómetros de profundidad en el sur del Líbano durante la tregua.

Trump informó de la tregua en publicaciones en su red social, Truth Social. “Acabo de mantener excelentes conversaciones con el muy respetado presidente Joseph Aoun, del Líbano, y con el primer ministro Benjamín Netanyahu, de Israel. Estos dos líderes han acordado que, para lograr la paz entre sus países, iniciarán formalmente un alto el fuego de diez días”, escribió.

El estadounidense anunció en un segundo mensaje que invitará a Netanyahu y Aoun a la Casa Blanca para las primeras conversaciones significativas entre Israel y el Líbano desde 1983. Después confirmó a periodistas en la Casa Blanca que probablemente ocurra en los próximos cuatro o cinco días.

El presidente del Parlamento libanés e importante aliado del grupo chiita Hezbolá, Nabih Berri, llamó al principio a la población desplazada por la guerra a que posponga el regreso a sus zonas de origen hasta pasada la entrada en vigor del alto el fuego. “Les rogamos a todos que esperen antes de regresar a sus pueblos y ciudades, hasta que la situación quede clara según el acuerdo de alto el fuego”, indicó. “Les pedimos que la prioridad sea proteger sus vidas y su seguridad, porque esa es la forma más sincera de ser fieles a su tierra”, defendió el máximo legislador.

El grupo chiita libanés alertó de que el alto el fuego no debe otorgar libertad de movimiento a las fuerzas de Israel, presentes en el sur del Líbano en el marco de una ofensiva terrestre, y consideró que la forma de lidiar con su presencia allí dependerá de como transcurran los acontecimientos. “Cualquier alto el fuego debe ser integral en todo el territorio libanés y no debe permitir ninguna libertad de movimiento al enemigo israelí”, indicó la oficina de relaciones con la prensa del movimiento político y armado en un breve comunicado.

Mientras tanto, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, aseguró en un vídeomensaje tras el anuncio de alto el fuego en el Líbano que el Ejército israelí mantendrá ocupada una zona de hasta 10 kilómetros de profundidad en el sur del Líbano durante la tregua. “Una zona de seguridad de 10 kilómetros de profundidad, mucho más fuerte, mucho más potente, mucho más controlable y mucho más sólida que la que teníamos antes. Aquí es donde estamos y no nos iremos”, sentenció en el vídeo.

La tensión entre Israel y el Líbano amenazaba con hacer tambalear el frágil alto el fuego de dos semanas entre Estados Unidos e Irán, que concluirá el próximo 22 de abril mientras se espera que se retomen las conversaciones de paz en Pakistán. Líbano se ha visto arrastrado a la guerra en Medio Oriente el 2 de marzo después de que Hezbolá atacara a Israel en represalia por la muerte del entonces líder supremo iraní Alí Jamenei el primer día de la ofensiva militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán, el 28 de febrero.

La cifra de muertos en el territorio libanés por los ataques israelíes de las últimas seis semanas se eleva ya a 2.196, entre ellos 172 niños, y la de heridos a 7.185, de los que 661 son también menores, según las últimas cifras divulgadas por el centro de Operaciones de Emergencia, perteneciente al Ministerio de Salud Pública libanés.

Horas antes de anunciarse la tregua, el Ejército israelí intensificó sus ataques contra la zona de Bint Jbeil, en el sur del Líbano. Según un comunicado castrense, las tropas destruyeron 70 infraestructuras en tan solo un minuto que el Ejército asocia con Hezbolá.

Los principales enfrentamientos entre Israel y la milicia chiita libanesa se han producido estos días en esta ciudad, la segunda más grande de la gobernación sureña de Nabatiye, de aproximadamente 30.000 habitantes. Ahí, las fuerzas israelíes han estado demoliendo viviendas, según publicó la agencia oficial de noticias libanesa (NNA), además de atacar el campamento de refugiados palestinos Borj El Chmali (sur de Beirut) y bombardear la ciudad de Tebnine (sur), provocando daños graves a su hospital.

Por su parte, Hezbolá, citado por NNA, reivindicó siete nuevos ataques contra posiciones militares israelíes como cuarteles, bases logísticas y radares en el norte del país.