La misión Artemis II de la NASA marcó un antes y un después en la exploración espacial. Por primera vez desde el programa Apolo, astronautas volvieron a viajar hasta la órbita de la Luna, alcanzando además la mayor distancia recorrida por humanos en la historia.
A bordo de la nave Orion, la tripulación realizó un sobrevuelo lunar que incluyó el paso por la cara oculta del satélite, un momento clave que implicó casi 40 minutos sin comunicación con la Tierra. Durante ese tramo, se obtuvieron imágenes inéditas del espacio profundo y de nuestro planeta visto desde una perspectiva única.
El vuelo, que no contempla alunizaje, tiene como objetivo principal probar todos los sistemas necesarios para futuras misiones. Entre los hitos, Artemis II se destaca por llevar a la primera mujer, el primer astronauta afrodescendiente y el primer canadiense en una misión de este tipo.
Este paso resulta fundamental dentro del programa Artemis, que busca establecer una presencia sostenida en la Luna en los próximos años y sentar las bases para una futura llegada a Marte.
Con este nuevo capítulo, la humanidad retoma el camino de la exploración lunar, más de medio siglo después de la última vez que alguien dejó su huella en el satélite natural de la Tierra.

