A pocos días del inicio del Mundial de Fútbol en Estados Unidos, fiscales federales del Departamento de Justicia investigan la operatoria de la entidad que preside Claudio “Chiqui” Tapia en distintos puntos del territorio norteamericano, los movimientos de cientos de millones de dólares y la eventual comisión de delitos bajo su jurisdicción.
Las tareas iniciales quedaron a cargo de al menos tres fiscales, dos en Washington DC y otro en el estado de Florida. Juntos, dieron los primeros pasos para recolectar información alrededor de TourProdEnter LLC, la empresa del productor teatral Javier Faroni, la recaudadora de fondos de la AFA en el exterior durante la gestión de Tapia y Pablo Toviggino.
Los fiscales Patrick Gushue y Christopher Ting se desempeñan en la capital estadounidense. Desde Florida, también el fiscal Michael Berger participa en las pesquisas iniciales sobre la operatoria bajo sospecha de la gerenciadora TourProdEnter LLC con cientos de millones de dólares de la AFA.
Juntos, Gushue, Ting y Berger comenzaron a indagar sobre las actividades de TourProdEnter LLC desde que asumió como agente de cobro de los contratos que la AFA firmó con patrocinantes y otras empresas durante los últimos años. En particular, los movimientos de dinero dispuestos por Javier Faroni y su esposa, Erica Gillette, a través del sistema financiero estadounidense.
Según documentación que obtuvo y analizó durante los últimos meses, Gillette y Faroni movieron cientos de millones de dólares a través de cuentas que operaron en al menos cinco bancos: Citibank, Synovus, Bank of America, JP Morgan y PNC Bank.
A través de esos bancos, TourProdEnter LLC gestionó al menos US$260 millones de la AFA, aunque sólo una porción de esos fondos se abocó a solventar gastos legítimos de la entidad que preside “Chiqui” Tapia.
Por el contrario, al menos US$57 millones se giraron a 10 sociedades “pantalla” cuyas contraprestaciones no figuran en la documentación relevada y que eran controladas por beneficiarios de planes sociales que residían en Bariloche o la ciudad de Buenos Aires. También, giros a dos sociedades ligadas a Toviggino y su familia (SOMA SRL y Cabello SRL) y a su pareja, y a la familia de un supuesto “guía espiritual” de la Selección.
El interés de los fiscales estadounidenses sobre la fortuna que acumuló la AFA incluyó un capítulo previo con el Ministerio de Seguridad argentino. Esa cartera, liderada entonces por Patricia Bullrich, ya en septiembre de 2024 había alertado a funcionarios de Estados Unidos sobre focos de riesgo potencial vinculados a la entidad deportiva.
En aquel momento, agentes de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) estimaron que la disputa entre Tofoni, el “Chiqui” Tapia y la AFA no incluía aristas suficientes para impulsar una investigación criminal en Estados Unidos. Pero el escenario cambió luego de que LA NACION revelara, desde fines de diciembre, un entramado de ingeniería financiera, bancaria y societaria con epicentro en Florida.
La pesquisa periodística expuso que TourProdEnter LLC funcionó como un “embudo” que recaudó cientos de millones de dólares de la AFA de multinacionales como Adidas (US$60 millones) y Warner (US$40 millones), durante la vigencia del cepo cambiario en la Argentina, con cotizaciones muy dispares entre el dólar oficial y “blue”.
Por ese contrato con la AFA, vigente hasta diciembre de este año, la empresa de Faroni y su mujer se quedó con el 30% de todos los ingresos de la entidad en el exterior, después de impuestos, durante los últimos cuatro años. No sólo eso: también embolsó el 10% de las salidas de dinero vinculadas a la logística
Ahora, las indagaciones de los fiscales Gushue, Ting y Berger pueden prosperar o quedar en el camino. Estados Unidos acumula antecedentes dispares con el dinero argentino. Uno de ellos fue la pesquisa preliminar destinada a confiscar activos en el territorio de los Estados Unidos derivados de la corrupción kirchnerista.

