Desde la Secretaría de Salud Mental y Adicciones advirtieron que la demanda de atención continúa en aumento y señalaron que los datos epidemiológicos permiten identificar las zonas donde es necesario reforzar recursos y equipos profesionales.
El crecimiento de las consultas vinculadas a la salud mental representa uno de los principales desafíos para el sistema sanitario de Salta. Así lo planteó la psicóloga Stella Pérez Arana, integrante del área de Epidemiología de la Secretaría de Salud Mental y Adicciones en programas de alugnos colegas, al referirse al trabajo que se realiza para monitorear la problemática y orientar la distribución de recursos en la provincia.
La especialista explicó que la vigilancia epidemiológica permite conocer la magnitud de distintos problemas de salud mental y detectar áreas donde resulta necesario fortalecer la atención. “Los datos sirven para la toma de decisiones y para establecer prioridades”, señaló.
Actualmente, de las 48 áreas operativas con las que cuenta el sistema sanitario provincial, 40 disponen de cobertura de salud mental, mientras que otras ocho aún presentan vacantes o dificultades para contar con profesionales especializados.
Pérez Arana aclaró que la realidad de cada departamento es diferente y que la organización de los servicios depende de factores como la población, la accesibilidad geográfica y el nivel de complejidad de cada establecimiento sanitario.
El aumento de consultas representa un desafío permanente para los equipos de salud mental, especialmente en los centros de atención primaria y hospitales del interior provincial.
Según explicó, la respuesta del sistema no es uniforme en toda la provincia, ya que existen diferencias entre hospitales de referencia, centros de salud urbanos y áreas operativas alejadas de los grandes centros poblados.
En ese sentido, destacó la importancia de utilizar la información epidemiológica para identificar dónde resulta necesario fortalecer equipos, ampliar coberturas o mejorar la capacidad de respuesta.

