A partir de este miércoles, los centros de salud administrados por el Estado nacional implementarán un nuevo esquema para el arancelamiento de la atención médica habitual a personas extranjeras que no cuenten con residencia permanente en el país. La medida quedó formalizada mediante la Resolución 1066/2026 del Ministerio de Salud, publicada en el Boletín Oficial en el marco de las reformas a la Ley de Migraciones, y fija que las personas sin residencia fija deberán contar con un seguro de salud vigente o abonar el costo del servicio antes de ser atendidas en prestaciones programadas.
El nuevo procedimiento contempla dos circuitos administrativos específicos para la gestión del cobro: uno enfocado en el recupero de gastos a través de compañías aseguradoras y otro orientado al cobro directo a los pacientes que carezcan de cobertura. No obstante, la normativa ratifica que la atención en casos de urgencia médica mantendrá su gratuidad y acceso irrestricto sin importar la condición migratoria del paciente, mientras que los residentes permanentes continuarán accediendo a las prestaciones del sistema público bajo las mismas condiciones que los ciudadanos argentinos.

