El “dieselazo” en Bolivia enciende las alarmas en el norte argentino por riesgo de desabastecimiento y parate comercial

La eliminación definitiva de los subsidios a los combustibles en Bolivia desató un severo temblor económico y logístico en la frontera norte. La medida adoptada por el gobierno vecino —bautizada formalmente como el “dieselazo”— provocó un freno preventivo en las flotas del transporte de carga y pesado, generando una profunda incertidumbre sobre el abastecimiento de alimentos, medicamentos e insumos básicos en las localidades fronterizas de Salta.

Para la región del NOA, la crisis en Bolivia dista de ser un evento ajeno. La estrecha interdependencia comercial y social entre ambos países hace que el ajuste en las tarifas de los surtidores repercuta de manera directa en el flujo de mercaderías hacia Aguas Blancas, Salvador Mazza y el resto del departamento Orán.

Aumento acumulado del 382% en menos de un año

La escalada en el precio del combustible en Bolivia muestra una trayectoria vertiginosa. En noviembre de 2025, el litro de diésel subsidiado se comercializaba a 3,72 pesos bolivianos. Tras un primer incremento en diciembre de ese año que lo llevó a 9,80 bolivianos, el Ejecutivo aplicó una tarifa de 17,95 bolivianos para grandes consumidores en agosto, culminando el pasado 18 de septiembre con la quita total del subsidio estatal para todo el público. En menos de diez meses, la suba acumulada alcanzó el 382%.

A la disparada de precios se suma la persistente escasez en las estaciones de servicio. “En la frontera no hay bloqueos de rutas por el momento, pero el combustible no llega porque las empresas fleteras no tienen certeza sobre sus costos operativos”, explicó Víctor Sánchez, referente del Transporte Unificado y expresidente del Comité Cívico de Bermejo.

Impacto en el comercio fronterizo con Salta

Aunque los pasos internacionales que conectan Bermejo con Aguas Blancas continúan operativos y sin cortes, el movimiento comercial ha experimentado un declive marcado:

  • Fluctuación cambiaria y precios: El dólar en la zona fronteriza cotiza en torno a los 9 bolivianos, generando subas progresivas en productos de primera necesidad.
  • Caída de ventas: El habitual flujo de compradores argentinos hacia territorio boliviano retrocedió considerablemente ante la inestabilidad de precios.
  • Riesgo logístico: Si la protesta del transporte boliviano se prolonga o intensifica, las cámaras del sector advierten sobre inminentes faltantes de mercadería y desabastecimiento a escala regional.