A un mes de haberse suspendido el servicio nocturno, el presidente de la empresa, Claudio Mohr, admitió la fuerte baja de usuarios en el área metropolitana. La crisis económica y los cambios de movilidad en la mira.
El sistema de transporte público de Salta atraviesa uno de sus momentos más críticos. A un mes exacto de que se implementara la polémica suspensión del servicio nocturno de colectivos, SAETA reconoció de forma oficial que se registró una fuerte baja del 30% en la cantidad de pasajeros que utilizan el servicio diariamente.
El presidente de la empresa estatal, Claudio Mohr, explicó que este marcado descenso en la demanda se debe principalmente al complejo contexto económico actual, que obligó a muchos salteños a recortar salidas o viajes innecesarios. Sin embargo, el funcionario también atribuyó la caída al notable crecimiento de nuevas alternativas de movilidad en la ciudad y alrededores, donde los usuarios buscan abaratar costos o resolver sus traslados de otra manera ante las limitaciones horarias del sistema de colectivos.
El escenario plantea un desafío urgente y complejo para el sostenimiento financiero y operativo del transporte en toda la región metropolitana, justo en un contexto donde las provincias siguen batallando por la quita de los subsidios federales.

