Alerta sanitaria en Salta: un estudio científico detectó leptospirosis en el 33% de los perros analizados en la cuenca del río Arias-Arenales

La preocupación en materia de salud pública se incrementó en la capital provincial tras conocerse los resultados de un muestreo sanitario que reveló una alta prevalencia de leptospirosis en la población canina de las zonas ribereñas. El estudio epidemiológico, realizado sobre un total de 33 perros en el área de influencia de la cuenca del río Arias-Arenales, arrojó que 11 de los animales evaluados dieron positivo para la bacteria, lo que representa un índice de positividad del 33%. El dato científico cobra mayor relevancia debido a que en todos los casos positivos se logró identificar el serovar Ballum, una variante bacteriana cuya presencia está directamente vinculada a la proliferación de roedores, los cuales actúan como los principales reservorios y transmisores de la enfermedad a través de su orina.

Esta preocupante situación en el ámbito veterinario se conecta en forma directa con el panorama de la medicina humana en la provincia, donde las autoridades sanitarias confirmaron recientemente la detección de dos casos de leptospirosis en personas. Para dimensionar el riesgo de la actual dispersión ambiental del patógeno, el Ministerio de Salud Pública recuerda el antecedente del último brote crítico registrado en el territorio salteño, el cual tuvo lugar en marzo del año 2008 en el área operativa de La Unión, dejando en evidencia el potencial de la enfermedad para generar afectaciones comunitarias si no se controlan los factores ambientales y de saneamiento básico.

Ante este escenario de alerta, las autoridades de salud y de zoonosis emitieron una serie de recomendaciones esenciales para interrumpir la cadena de contagio en el ejido urbano. Se solicita a la población reforzar de manera estricta las medidas de higiene doméstica, evitar que personas y mascotas tomen contacto o se sumerjan en aguas estancadas o cursos fluviales potencialmente contaminados tras las lluvias, y mantener los patios libres de residuos que puedan atraer roedores. Asimismo, se insta a los vecinos a concurrir de inmediato al centro de salud o consultar con un médico veterinario ante la aparición de síntomas febriles o decaimiento compatible con el cuadro, ya que el diagnóstico temprano resulta fundamental para un tratamiento eficaz.