El Gobierno nacional resolvió suspender la reforma del servicio de practicaje y pilotaje marítimo luego de que las protestas y medidas de fuerza de los prestadores paralizaran la actividad y pusieran en riesgo la operativa en los principales puertos del país. El retroceso oficial quedó formalizado mediante el Decreto 716/2026, publicado este jueves en el Boletín Oficial, el cual restituyó de manera temporal el régimen previo y dispuso la creación de una mesa de trabajo integrada por funcionarios estatales y representantes del sector.
La medida de fuerza sindical y empresaria se había desencadenado tras la promulgación del Decreto 690/2026, normativa que alteraba las condiciones y requisitos para la incorporación de nuevos prestadores en los ríos y vías navegables. Ante la amenaza inminente sobre la logística de exportaciones e importaciones, el Ejecutivo optó por congelar la desregulación para destrabar el conflicto y reanudar de inmediato las operaciones portuarias.
En el marco de los acuerdos preliminares para levantar las protestas, se pactó la reapertura de las negociaciones con el compromiso de revisar la regulación y avanzar hacia una reducción del 20% en los costos de las tarifas vigentes. Pese a este entendimiento verbal, el porcentaje de rebaja tarifaria forma parte de las actas de discusión de la mesa sectorial y aún no fue volcado como una obligación vinculante dentro del texto final del decreto.

