La lucha contra la pesca ilegal sumó un nuevo capítulo con la detección del buque portugués Coimbra a la altura de Chubut. A través del Sistema Guardacostas, una plataforma tecnológica de vanguardia desarrollada en el país, se determinó que la nave realizaba maniobras de arrastre a baja velocidad dentro de aguas jurisdiccionales argentinas, infringiendo el Régimen Federal de Pesca.
Este caso se suma a una serie de incursiones recientes, que incluyen buques de banderas española y de Vanuatu (ahora bajo pabellón de Tanzania), a los cuales se les han aplicado multas récord de hasta $1.262 millones. La efectividad de estos operativos radica en la nueva normativa vigente desde febrero de 2026, que valida las pruebas electrónicas y satelitales para sancionar conductas sospechosas de barcos que apagan sus sistemas de identificación o realizan giros incompatibles con la navegación de paso.
En paralelo al control estatal, organizaciones ambientales exigen que Argentina deje de ser el único país de la región sin un Registro Público de Embarcaciones. El objetivo es aumentar la transparencia y combatir la pesca predatoria en la “Milla 201”, cuya intensidad es tan masiva que las luces de las flotas extranjeras han llegado a ser fotografiadas desde el espacio por misiones de la NASA.

