El País pagó su deuda con la ONU y renueva su respaldo a Grossi

Las alicaídas cuentas de las Naciones Unidas, golpeadas por la política de desfinanciamiento de la administración Trump, tuvieron anteayer una buena noticia. Luego de meses de demora, la Argentina se sumó al conjunto de países que regularizó su deuda con el organismo internacional, al que el Gobierno pretende presidir desde el año próximo a través de la candidatura del diplomático Rafael Grossi, uno de los postulantes a suceder al portugués Antonio Guterres como secretario general.

Según el sitio oficial de Naciones Unidas, Argentina hizo el 22 de junio el efectivo pago de los US$15.589.175, correspondiente al 0,5 por ciento del presupuesto total de la ONU.

El Gobierno ingresa así en el grupo de 61 países que abonaron su membresía anual luego del primer plazo establecido, unos días después de Zimbabwe, San Martino y Pakistán. Ni Estados Unidos, el principal aportante, ni China, aparecen entre los 116 países que tienen sus cuentas al día con la ONU, un listado en el que sí estás potencias europeas como Alemania, Francia o Italia, y en el que desde hace rato está Brasil, uno de los principales impulsores, junto a México, de la candidatura a secretaria general de la ONU de la expresidenta de Chile Michelle Bachelet.

El pago también supone un cambio en la mirada del Gobierno sobre la organización, a la que el presidente Javier Milei criticó en repetidas oportunidades, y otros organismos internacionales que integra y donde también mantiene deudas, como en los casos de la OEA y distintos estamentos del Mercosur.

Desde el Gobierno impulsan la postulación de Grossi, a través de una unidad especial creada en la Cancillería y conducida por el subsecretario de Política Exterior, Juan Manuel Navarro. Desde Panamá, Quirno volvió ayer a darle apoyo explícito en su pelea con Bachelet, la es presidenta de Costa Rica Rebeca Grynspan, la ecuatoriana María Fernanda Espinosa, la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett y el senegalés Macky Sall.

El propio Grossi, nominado meses atrás por la revista Time como una de las cien personas más influyentes del mundo, se tiene fe. “Necesito el apoyo de todos y creo que lo voy a tener, pero esa es mi aspiración”, dijo Grossi luego de defender su postulación.