La Scaloneta pone en marcha la ilusión de la defensa del título en el Mundial 2026 y la provincia se prepara para un debut que detendrá el ritmo habitual del país. El fervor de los hinchas y la expectativa por ver los primeros pasos del campeón.
La espera eterna terminó. Las banderas ya cuelgan de los balcones en el macrocentro, las camisetas albicelestes coparon las vidrieras de las peatonales Alberdi y Florida, y en cada charla de café o grupo de WhatsApp no se habla de otra cosa: llegó la hora del debut de la Selección Argentina.
La expectativa es total para ver el estreno del equipo conducido por Lionel Scaloni. Tras meses de especulaciones, análisis de listas y una ansiedad que se hizo sentir con fuerza en las últimas semanas, el conjunto nacional sale a la cancha para defender la copa del mundo, un hito que promete congelar el pulso de la ciudad durante los 90 minutos de juego.
La mística de alentar al campeón
La suerte está echada y la fiebre mundialista se siente a flor de piel. Para los salteños, este debut tiene un condimento especial: coincide con una semana donde la identidad local está a flor de piel por los homenajes al General Güemes, uniendo el fervor patrio tradicional con la pasión incondicional por la camiseta.
Los principales corredores de la ciudad, desde el Paseo Güemes hasta la Plaza Alvarado, ya palpitan el ambiente de previa. Se espera que los salteños se concentren frente a los televisores en sus casas y puntos de encuentro habituales, reactivando las cábalas individuales y colectivas que quedaron grabadas a fuego desde la gesta de Qatar.
El país entero se vuelve a unir detrás de los mismos colores. La ilusión de iniciar con el pie derecho y empezar a desandar el camino en la Copa del Mundo ya se vive intensamente en cada rincón de Salta.

