Con el despliegue de operarios y maquinaria pesada, se puso en marcha una de las instancias más complejas de la obra vial en el acceso norte: el traslado del histórico puente metálico sobre el río Vaqueros. Esta maniobra técnica es el paso fundamental que habilitará la construcción del segundo puente de 120 metros de longitud, complementando a la reciente inauguración del primero para conformar un sistema de doble traza.
Al respecto, el gobernador Gustavo Sáenz remarcó la relevancia de estos trabajos para la conectividad metropolitana: “Es un compromiso asumido: no se trata del esfuerzo de una sola persona, sino del trabajo conjunto de quienes entendemos que las obras deben trascender gestiones”, expresó, y agregó que el objetivo central es lograr que los salteños “estemos cada vez más y mejor integrados”.
Asistencia financiera provincial ante el freno nacional
Desde la gobernación se destacó que el ritmo sostenido de los trabajos es posible gracias a la decisión política de la Provincia de asistir financieramente con recursos propios para compensar las demoras y el retaceo de fondos por parte del gobierno nacional, garantizando de esta manera la continuidad de un proyecto estratégico para todo el área metropolitana.
Paralelamente a las maniobras de reubicación del centenario puente metálico —que cuenta con 112 años de antigüedad y será preservado aguas abajo para un uso exclusivo peatonal y de ciclistas—, los frentes de obra avanzan de manera simultánea en la construcción de los 4 kilómetros de autopista. Esta traza se extiende desde la zona de El Quirquincho hasta el río Vaqueros, y desde allí a través de la costanera hasta el puente del río Wierna, incorporando cantero central, iluminación LED y nuevas rotondas para optimizar la fluidez vehicular.

