En el marco de una jornada legislativa tensa, el bloque de La Libertad Avanza decidió postergar por cuarta vez en el Senado el tratamiento del proyecto de reforma de la Ley de Tierras. Si bien el oficialismo logró avanzar con la aprobación de pliegos judiciales y ascensos de personal diplomático, la falta de consensos internos y la carencia de los votos necesarios obligaron a dilatar la discusión sobre la flexibilización de las restricciones para la adquisición de propiedades por parte de ciudadanos y empresas extranjeras.
La jefa de la bancada oficialista, la senadora Patricia Bullrich, solicitó formalmente aplazar el debate del articulado hasta la sesión programada para el próximo 6 de agosto. El proyecto en cuestión propone eliminar los límites vigentes para la compra de terrenos por parte de capitales foráneos, un punto que generó fuertes disidencias no solo con la oposición, sino también en el seno de las fuerzas aliadas, que se resisten a convalidar una reforma que actualmente establece un tope de 1.000 hectáreas para adquirentes extranjeros.
Un tenso intercambio de mensajes de texto
La postergación parlamentaria estuvo atravesada por un fuerte conflicto político que trascendió los despachos del Congreso. Fuentes legislativas revelaron un áspero cruce de mensajes de texto entre la vicepresidenta de la Nación y titular de la Cámara Alta, Victoria Villarruel, y la senadora Patricia Bullrich, reflejando el distanciamiento y las diferencias de criterio sobre la oportunidad de sesionar tras los acontecimientos de la Copa del Mundo 2026.
De acuerdo con las comunicaciones trascendidas, la titular del Senado cuestionó la realización de la jornada de debate interpelando a Bullrich respecto a la conveniencia de sesionar de manera inmediata a la finalización de la cita mundialista. El intercambio de opiniones escaló rápidamente de tono en el plano personal, con acusaciones cruzadas en torno a la alineación de las funcionarias con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y concluyó con severas advertencias recíprocas sobre la vigencia y el futuro de sus respectivas trayectorias políticas dentro del espacio gubernamental.

