Irán advirtió el jueves a Estados Unidos que el bloqueo de sus puertos está condenado al fracaso, en pleno pulso por el control del estrecho de Ormuz que ha disparado los precios del petróleo a niveles máximos en cuatro años.
Las negociaciones están estancadas y el tráfico marítimo sigue bajo mínimos por esa vía marítima por donde antes transitaba una quinta parte de los hidrocarburos consumidos en el mundo.
Estados Unidos bloquea desde mediados de abril los puertos iraníes en respuesta al cierre de Ormuz que practica Irán como represalia a los ataques israeloestadounidenses que desencadenaron la guerra el 28 de febrero.
Según un alto cargo estadounidense, el presidente Donald Trump sopesa prolongar esta medida «durante meses si fuera necesario», lo que llevó a una respuesta desafiante de Teherán.
“Cualquier intento de imponer un bloqueo marítimo o restricciones es contrario al derecho internacional (…) y está condenado al fracaso”, declaró el presidente iraní, Masud Pezeshkian. “Son, de hecho, una fuente de tensión y perturbación para una estabilidad duradera en el golfo Pérsico”, añadió.
Esta perspectiva disparó los precios del petróleo. El barril de Brent llegó a superar este miércoles los 126 dólares, su nivel más alto desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania en 2022.
Este jueves, Trump recibirá un informe del almirante Brad Cooper, comandante estadounidense para Oriente Medio, sobre posibles nuevas operaciones militares contra Irán, indicó el medio Axios, citando fuentes próximas al asunto.
Según el Mando Central Estadounidense en la región (CENTCOM), el miércoles impidió el paso del buque número 42 que intentó romper el bloqueo en el Golfo.
Actualmente, hay «41 buques petroleros con 69 millones de barriles de petróleo que el régimen iraní no puede vender», indicó el CENTCOM. Una carga valorada en 6.000 millones de dólares.
Trump enfrenta una intensa presión para que termine la guerra, impopular incluso entre su base de apoyo, dado que ha disparado la inflación.
Según The Wall Street Journal, el Gobierno estadounidense pidió a sus embajadas que intenten convencer a sus aliados para que se unan a una coalición internacional encargada de garantizar la seguridad en Ormuz. Hasta ahora, las capitales occidentales han hecho caso omiso a esa propuesta.
Irán ha expresado sus dudas sobre la sinceridad diplomática de Trump. De su lado, representantes estadounidenses afirman no saber quién habla por Irán, si son los Guardianes de la Revolución, de línea dura, o los diplomáticos.
Los bombardeos de Estados Unidos e Israel descabezaron el poder iraní, que perdió a varios altos cargos, empezando por su líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei. En medio de este estancamiento diplomático, las consecuencias económicas de la guerra podrían ser desastrosas, advirtió Naciones Unidas.

