En las últimas semanas se registraron numerosos paros en el sector del transporte aéreo. Sin ir más lejos, este jueves la actividad en los principales aeropuertos del país volvió a verse afectada cuando los trabajadores estatales que dependen de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), y nucleados en ATE, llevaron adelante un paro de 11 horas, en simultáneo con una jornada de asambleas que realizaron los empleados de Aerolíneas Argentinas de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA) y la Asociación Argentina de Aeronavegantes (AAA).
Ante este escenario, la Cámara Argentina de Turismo emitió un duro comunicado advirtiendo sobre el fuerte impacto económico que las medidas de fuerza están causando en el sector. “Estas intempestivas e irresponsables medidas ya produjeron cuantiosas cancelaciones, demoras y afectaciones directas a los planes de viaje de miles de pasajeros. Situaciones de estas características determinan un gran perjuicio, tanto a los usuarios, como a la cadena de prestadores de servicios que se ven imposibilitados de llevar adelante las actividades programadas”, protestaron.
Para la entidad, las “pérdidas económicas son incalculables”, y el desgaste de horas y actividades adicionales que requieren las reprogramaciones son insostenibles, y deben, en muchos casos, tener que absorber esos gastos personas y empresas ajenas al conflicto.
“Un viaje no realizado no implica solamente vacaciones frustradas, también es dejar sin llegar a destino pasajeros que viajan por tratamientos médicos, por trabajo, por encuentros familiares y por urgencias que muchas veces no permiten dilaciones”, comentaron desde la Cámara Argentina de Turismo.