Fortines de toda la provincia, delegaciones federales y miles de vecinos desafiaron las bajas temperaturas para rendir tributo al Héroe Nacional. Un emotivo cierre para la Semana que unió fervor patrio y tradición.
La mística güemesiana volvió a copar las calles de Salta en una jornada que quedará grabada en el recuerdo por su masividad. Tras la vigilia de la “Guardia bajo las Estrellas”, las avenidas Uruguay y Bicentenario se transformaron este miércoles 17 de junio en el escenario de un multitudinario y emocionante desfile cívico-militar para conmemorar el 205° aniversario del paso a la inmortalidad del General Martín Miguel de Güemes.
Los cálculos de las agrupaciones tradicionales superaron todas las expectativas previas: más de 4.000 gauchos de fortines del interior de la provincia, delegaciones gauchas federales y jinetes de regiones vecinas marcharon con orgullo luciendo sus ponchos colorados con franjas negras, rindiendo el tradicional saludo al palco oficial y renovando el pacto de fidelidad con la gesta independentista.
El color de los fortines y el calor de la gente
A pesar del frío intenso que se hizo sentir desde las primeras horas de la mañana, miles de familias salteñas y turistas se apostaron a lo largo del vallado con reposeras, banderas argentinas y termos listos para compartir el mate. El paso de los fortines más antiguos y de las delegaciones de niños, arrancó los aplausos más cerrados de la mañana, demostrando que el legado del héroe gaucho sigue vivo en las nuevas generaciones.
La jornada había comenzado temprano en la Catedral Basílica con el traslado de las reliquias del General y el tradicional Tedeum, para luego trasladarse a los pies del Cerro San Bernardo. En los discursos oficiales, marcados por la presencia de autoridades locales, provinciales y nacionales, el eje central estuvo puesto en la revalorización de la unidad nacional y el ejemplo de sacrificio de los Infernales ante los desafíos actuales.
Retorno al orden tras el mega operativo
El desfile, que se extendió durante varias horas debido a la inmensa cantidad de delegaciones inscriptas, obligó a un blindaje total del macrocentro desde las 5:00 de la madrugada. Pasadas las 14:00 horas, y tras el paso de las últimas maquinarias y cuerpos de seguridad, el personal de Tránsito municipal comenzó a liberar de manera paulatina las arterias viales, normalizando el servicio de transporte público y la circulación vehicular hacia la tarde.
Con los fogones ya apagados y los guardamontes guardados hasta el próximo año, Salta cerró un nuevo 17 de junio demostrando por qué es la capital nacional del sentimiento federal.

