El Ministerio Público Pupilar busca anular un juicio abreviado que terminó con una condena de tres años de prisión condicional para los padres de una bebé maltratada.
La investigación sobre el caso de maltrato infantil a una bebé de ocho meses sigue siendo un tema de debate judicial. A pesar de que los padres de la niña fueron condenados el 13 de abril a tres años de prisión condicional por lesiones graves, la controversia crece en torno a la rapidez del proceso y la falta de información sobre el daño real sufrido por la bebé. La niña, que fue internada en grave estado en el Hospital Público Materno Infantil el 5 de marzo, aún enfrenta secuelas de los maltratos, pero el juicio no ha podido aclarar los detalles del abuso.
Desde el Ministerio Público Pupilar, encabezado por la Asesora de Incapaces 9, Martha Bustos, se ha solicitado la reapertura del caso. A través de un recurso de casación, se busca que el acuerdo alcanzado en el juicio abreviado sea revocado. El principal argumento de este recurso es que no se ha establecido con claridad el daño real sufrido por la bebé, lo que impide una correcta clasificación del delito. Mientras que los padres aceptaron su culpabilidad en un acuerdo rápido, el maltrato podría haber tenido consecuencias mucho más graves de las que se pensaron en un principio.
Y la asesoría de Incapaces considera que la sentencia no fue adecuada. La falta de información sobre las secuelas del abuso y la confusión en las versiones de los acusados son dos puntos clave que justifican la apelación. Desde el Ministerio Público Pupilar, se considera que una sentencia tan ligera no protege los derechos de la víctima, sino que los pone en riesgo. Además, se cuestiona la efectividad de la tutela judicial en este caso, dado que la niña sigue siendo víctima de un hecho grave sin una investigación a fondo.
El 23 de febrero pasado la abuela de uno de los condenados, cansada del clima de violencia que había en su casa, decidió radicar la denuncia contra su nieto. La mujer vivía en su hogar en Villa Lavalle, donde convivía con el joven de 25 años, la pareja de él, también de 25 años, y la pequeña hija de ambos, de 8 meses. Según contó la mujer su nieto mantenía una conducta sumamente agresiva, propinando insultos y amenazas constantes de quien aparentemente actuaba bajo los efectos de sustancias.

