Nuevos ataques de Estados Unidos activaron este miércoles los sistemas de defensa aérea en Teherán, después de que el presidente Donald Trump advirtiera que “no ha terminado” con la guerra contra Irán cuyo costo supera ya los 37.500 millones de dólares.
Por undécima noche consecutiva, el ejército estadounidense lanzó una ofensiva contra objetivos militares de la república islámica con el fin de “seguir debilitando” su capacidad “para amenazar el tráfico marítimo comercial en el estrecho de Ormuz”, ruta clave para el tránsito mundial de hidrocarburos.
Trump amenazó incluso con atacar “muy pronto” un complejo nuclear subterráneo secreto en las montañas del centro de Irán, al afirmar que el conflicto “no ha terminado en absoluto”. Las tensiones en torno a Ormuz reavivaron las hostilidades entre Irán y Estados Unidos el 7 de julio no respetó el acuerdo parcial firmado a mediados de junio con miras a una solución duradera.
Esta guerra, que ha afectado duramente la economía mundial y deja miles de muertos, comenzó el 28 de febrero con ataques de Israel y Estados Unidos, antes de atravesar un breve alto el fuego en abril.
Esta semana, el conflicto incluso amenaza con expandirse al mar Rojo, otro punto clave de la región para el suministro mundial de crudo y vía alternativa a Ormuz.
Este miércoles, Pakistán, un aliado cercano de Riad y mediador entre Irán y Estados Unidos, condenó esas amenazas como “inaceptables”.
A pesar de esta escalada, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, matizó más temprano que la postura de Washington sigue siendo recurrir a la diplomacia para llegar a un acuerdo con Teherán.
“El problema al que nos enfrentamos actualmente es que ellos no se están tomando en serio las negociaciones”, reclamó en una reunión de cancilleres del sudeste asiático en Filipinas.
La agencia iraní IRNA también reportó explosiones en Bushehr, donde hay una central nuclear civil en funcionamiento, así como bombardeos en otras zonas del sur y en el noroeste del país.
Teherán respondió atacando a los aliados regionales de Estados Unidos y mantiene bloqueado el estrecho de Ormuz, donde en los últimos días ha golpeado a varios buques.

