Las compañías encargadas de la explotación hidrocarburífera en las Islas Malvinas rompieron el silencio tras la cadena nacional del presidente Javier Milei. Mediante un comunicado conjunto presentado en los mercados bursátiles de Tel Aviv y Londres, la firma israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration afirmaron que operan con «licencias válidas otorgadas legalmente» por el gobierno colonial del archipiélago y respaldadas por el Reino Unido. Además, remarcaron que los anuncios oficiales de la Argentina «no tendrán un efecto significativo» en los planes ni en los plazos de ejecución del megaproyecto offshore Sea Lion.
A pesar de la ratificación de las empresas, los anuncios del Gobierno argentino impactaron de inmediato en los mercados financieros internacionales, registrando una caída del 6,3% en las acciones de Rockhopper en la Bolsa de Londres durante la jornada de este viernes. Las petroleras confirmaron la decisión final de inversión aprobada por 1.800 millones de dólares para la primera fase del yacimiento ubicado a 220 kilómetros al norte de las islas, manteniendo el primer trimestre de 2028 como meta prevista para el inicio de la producción inicial. El posicionamiento empresarial se produce en medio de un escenario geopolítico tenso, marcado por las advertencias del Ejecutivo nacional y las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre una eventual revisión de la neutralidad de Washington en la disputa.

